
En Moisés se puede ver que la reacción es su acción favorita, parecía arrastrado siempre a lo que necesitaba ser enderezado. Sin embargo, algo sorprendente sucedió en el carácter de Moisés. No dejó de reaccionar, sino que aprendió a hacerlo de manera correcta.
En Moisés se ve un personalidad sobresaliente moldeada por Dios. Pero no debemos perder de vista lo que Dios realmente hizo. No cambió quién o qué era Moisés, Dios no le dio nuevas habilidades y fortalezas. Mas bien, tomó las características de Moisés y las moldeó hasta que pudiera encajar en su propósito.
Para pensar no?
Bendiciones…

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